lunes, 6 de noviembre de 2006

¿Quién ganó en Cataluña?

Cuando la noche electoral muchos se apresuraron a felicitar a CIU y dar el pésame al PSC por los resultados electorales -incluso se llegó a decir que era la primera derrota electoral de Zapatero-, tal vez se precipitaron.

La reedición de un tripartito con una ERC más madura y con Montilla -hombre de plena confianza de ZP-, como Presidente de la Generalitat, incluso, se prevé la entrada de Puigcercos como vicepresidente, para contrarestar el efecto de Carod Rovira, conformaran un equipo más estable y sobrio. Todo esto hace dudar a más de uno sobre quién fue el ganador la noche del uno de noviembre. Montilla puede ser un mal candidato, pero sus cualidades como ministro y secretario general del PSC le hacen valedor de la fama de que será un buen Presidente. Con estos ingredientes es lógico pensar que este “tripartitito II” no va cometer los errores del primero.

A CIU le esperan cuatro años de oposición y, como dijo Andreotti: “no hay nada que desgaste más que estar en la oposición”. Por otro lado, el PP prácticamente no cuenta para nada en la política en Cataluña, baja aún más y sigue arrinconado.

El PSC ha preferido pactar con el nacionalismo de izquierda que con el de derecha de CIU. Con este panorama Montilla lo tiene fácil para llevar a cabo el desarrollo del nuevo estatuto, con un enfoque más social y convertir al PSC en la primera fuerza de Cataluña.

Y, por otro lado, se viene abajo uno de los planteamientos favoritos de los nacionalistas para desacreditar al PSOE: el “sucursalismo” o la dependencia de Madrid a la hora de decidir las políticas de cada comunidad. Los socialistas catalanes han tenido total libertad para elegir sus aliados, como aquí la tenemos los socialistas canarios para diseñar nuestras propias políticas regionales.