sábado, 19 de julio de 2008

El reto de la motivación de los empleados públicos

He leído en la prensa que el sector público rebasa los 600.000 empleados, lo que no se veía desde el año 2001. Y esta noticia, publicada en un diario digital, era fruto de diversos comentarios de lectores acusando a los funcionarios de parásitos que no trabajan y un sinfín de insultos.... Los chistes de Forges ridiculizando a los funcionarios, también ayudaron mucho.

Como responsable sindical del sector de administración general del estado (AGE) de la UGT Canarias me preocupa la mala imagen de los funcionarios y que exista la sensación de que no sirven para nada.

El funcionario y empleado público es aquel trabajador que desempeña funciones en un organismo del Estado y que puede representar a cualquier poder público. Son vitales para el correcto funcionamiento del Estado. Conozco a excelentes trabajadores dentro de la función pública. Los numerosos casos de corrupción política que ha asolado nuestro país han hecho que algunos salpique a funcionarios. En todo colectivo profesional hay toda clase personas, pero siempre tendemos a generalizar y luego “pagan justos por pecadores”.

Recientemente he participado como moderador en unas jornadas de la UGT sobre funcionarios de Administración General del Estado. En el transcurso de las cuales, además, de escuchar unas interesantes ponencias, tuve ocasión de debatir con los invitados sobre algunas cuestiones que me preocupan. Al final de una jornada, tomándonos un café, le plantee a una alta dirigente sindical, secretaria federal de FSP-UGT y negociadora del EBEP, una cuestión que nos planteamos muchas veces, ¿hay que defender a los trabajadores siempre frente al empresario? que hacemos si un trabajador nos pide que defendamos un derecho que no tiene, que hacemos. Ella sin parpadear me dijo “nunca lo defiendas”, intenta informarle y explicarle la situación.

Comento esto porque he tenido numerosos debates sobre el tema, muchos sindicalistas piensan que somos “como los abogados”, que hay que defender al trabajador aunque no tenga razón. Mientras que los cuadros sindicales no tengan claro estos conceptos no habremos logrado consolidar uno de los objetivos básicos: la cohesión laboral

Uno de los retos mas importante para Administración y sindicatos es la de crear una carrera profesional, que motive a los empleados públicos y funcionarios. Creo que algunos de los criterios que deberían contar para esa carrera profesional podrían ser la participación en proyectos de investigación y de docencia; la antigüedad en la prestación de servicios; la formación; la trayectoria; la participación en grupos de trabajo creados dentro del organismo; o la participación en proyectos de mejora impulsados por la propia Administración.

jueves, 3 de julio de 2008

Diálogo social, la mejor receta para tiempos difíciles


La legislatura pasada fue un modelo de dialogo social ejecutada tanto por el Gobierno como los sindicatos. La Declaración para el Diálogo Social 2004, firmada por UGT, CCOO, CEOE, CEPYME y el propio Presidente del Gobierno, supuso la recuperación del diálogo social como instrumento necesario para avanzar en la consecución de un nuevo modelo productivo, con el triple objetivo de mejorar la economía, el empleo estable y la cohesión social.

Esta valoración se encuentra avalada por los más de veinte acuerdos firmados en los últimos cuatro años y por los distintos procesos de consulta mantenidos en numerosas materias, como por ejemplo la firma del EBEP, Estatuto Básico del Empleado Publico. Negociaciones y consultas que han venido a reafirmar la idoneidad del “diálogo social” como mecanismo más adecuado para abordar los temas que afectan a la competitividad, al empleo estable y a la cohesión social.

Quiero destacar algunas de las principales medidas resultantes del proceso de diálogo:

• Elevación de la cuantía del SMI, hasta alcanzar los 600 euros en 2008.
• Subida de las pensiones mínimas, contributivas y no contributivas, hasta llegar al 26% en 2008. • Reconocimiento de derechos laborales y sociales a los trabajadores inmigrantes.
• Dotación de estatuto propio para el trabajador autónomo.
• Reforzamiento de las políticas de salud y seguridad en el trabajo.

El gran reto para gobierno y sindicatos esta ahora, en un entorno menos favorable y complicado por una situación económica que tiene tres vectores negativos relacionados con una situación internacional: como es la crisis financiera, unos tipos de interés altos, la crisis del petróleo y alimentaria que están perjudicando a la economía española, haciendo peligrar gran parte de lo conseguido en la pasada legislatura.

A los sindicatos les preocupa que en esta nueva y dificultosa etapa que haya garantías de protección a los trabajadores en paro y la defensa de los trabajadores en sus empleos y de sus salarios para que puedan atravesar esta situación económica con la menor dificultad posible y esto debe de ser el principal objetivo de Gobierno y sindicatos.

Dicen que el Hombre, con su acciones, es capaz de empeorar una situación de por si mala. Por eso es ahora cuando la prudencia de todos nos debe de llevar a mantener las dosis de tolerancia y sensatez necesarias. Creo que las medidas económicas anunciadas por el Gobierno están bien orientadas, pero algunas generan bastante preocupación y, por tanto, deben llevarse a la mesa del Diálogo Social y no como propone el PP reduciendo el gasto social a base de decretazos.