
La legislatura pasada fue un modelo de dialogo social ejecutada tanto por el Gobierno como los sindicatos. La Declaración para el Diálogo Social 2004, firmada por UGT, CCOO, CEOE, CEPYME y el propio Presidente del Gobierno, supuso la recuperación del diálogo social como instrumento necesario para avanzar en la consecución de un nuevo modelo productivo, con el triple objetivo de mejorar la economía, el empleo estable y la cohesión social.
Esta valoración se encuentra avalada por los más de veinte acuerdos firmados en los últimos cuatro años y por los distintos procesos de consulta mantenidos en numerosas materias, como por ejemplo la firma del EBEP, Estatuto Básico del Empleado Publico. Negociaciones y consultas que han venido a reafirmar la idoneidad del “diálogo social” como mecanismo más adecuado para abordar los temas que afectan a la competitividad, al empleo estable y a la cohesión social.
Quiero destacar algunas de las principales medidas resultantes del proceso de diálogo:
• Elevación de la cuantía del SMI, hasta alcanzar los 600 euros en 2008.
• Subida de las pensiones mínimas, contributivas y no contributivas, hasta llegar al 26% en 2008. • Reconocimiento de derechos laborales y sociales a los trabajadores inmigrantes.
• Dotación de estatuto propio para el trabajador autónomo.
• Reforzamiento de las políticas de salud y seguridad en el trabajo.
El gran reto para gobierno y sindicatos esta ahora, en un entorno menos favorable y complicado por una situación económica que tiene tres vectores negativos relacionados con una situación internacional: como es la crisis financiera, unos tipos de interés altos, la crisis del petróleo y alimentaria que están perjudicando a la economía española, haciendo peligrar gran parte de lo conseguido en la pasada legislatura.
A los sindicatos les preocupa que en esta nueva y dificultosa etapa que haya garantías de protección a los trabajadores en paro y la defensa de los trabajadores en sus empleos y de sus salarios para que puedan atravesar esta situación económica con la menor dificultad posible y esto debe de ser el principal objetivo de Gobierno y sindicatos.
Dicen que el Hombre, con su acciones, es capaz de empeorar una situación de por si mala. Por eso es ahora cuando la prudencia de todos nos debe de llevar a mantener las dosis de tolerancia y sensatez necesarias. Creo que las medidas económicas anunciadas por el Gobierno están bien orientadas, pero algunas generan bastante preocupación y, por tanto, deben llevarse a la mesa del Diálogo Social y no como propone el PP reduciendo el gasto social a base de decretazos.
Esta valoración se encuentra avalada por los más de veinte acuerdos firmados en los últimos cuatro años y por los distintos procesos de consulta mantenidos en numerosas materias, como por ejemplo la firma del EBEP, Estatuto Básico del Empleado Publico. Negociaciones y consultas que han venido a reafirmar la idoneidad del “diálogo social” como mecanismo más adecuado para abordar los temas que afectan a la competitividad, al empleo estable y a la cohesión social.
Quiero destacar algunas de las principales medidas resultantes del proceso de diálogo:
• Elevación de la cuantía del SMI, hasta alcanzar los 600 euros en 2008.
• Subida de las pensiones mínimas, contributivas y no contributivas, hasta llegar al 26% en 2008. • Reconocimiento de derechos laborales y sociales a los trabajadores inmigrantes.
• Dotación de estatuto propio para el trabajador autónomo.
• Reforzamiento de las políticas de salud y seguridad en el trabajo.
El gran reto para gobierno y sindicatos esta ahora, en un entorno menos favorable y complicado por una situación económica que tiene tres vectores negativos relacionados con una situación internacional: como es la crisis financiera, unos tipos de interés altos, la crisis del petróleo y alimentaria que están perjudicando a la economía española, haciendo peligrar gran parte de lo conseguido en la pasada legislatura.
A los sindicatos les preocupa que en esta nueva y dificultosa etapa que haya garantías de protección a los trabajadores en paro y la defensa de los trabajadores en sus empleos y de sus salarios para que puedan atravesar esta situación económica con la menor dificultad posible y esto debe de ser el principal objetivo de Gobierno y sindicatos.
Dicen que el Hombre, con su acciones, es capaz de empeorar una situación de por si mala. Por eso es ahora cuando la prudencia de todos nos debe de llevar a mantener las dosis de tolerancia y sensatez necesarias. Creo que las medidas económicas anunciadas por el Gobierno están bien orientadas, pero algunas generan bastante preocupación y, por tanto, deben llevarse a la mesa del Diálogo Social y no como propone el PP reduciendo el gasto social a base de decretazos.