miércoles, 25 de marzo de 2009

Sueldos sin sentido


Las polémicas bonificaciones salariales de la mayor aseguradora del mundo, American International Group (AIG), que, ante la catastrófica situación que atravesaba, había recibido unos fondos de 182.000 millones de dólares de todos los contribuyentes norteamericanos, han causado una ola de críticas en EEUU.

Esas primas, creo que son inmorales y saca a la luz las altísimas retribuciones de los directivos de algunas empresas. Sinceramente creo que el valor del trabajo de una persona no puede ser 100 veces (en algunos casos hasta 1.000) superior al de otra, esas enormes diferencias salariales deben empezar a regularse.

El incremento de la media salarial de la alta dirección de las empresas suele situarse siempre por encima del resto de la plantilla y eso va creando esas enormes diferencias, que hace que los trabajadores de alta dirección parezcan personas dotadas de poderes especiales, cuando la mayoría de las veces los beneficios o pérdidas de una empresa los determina la evolución del mercado.

El problema se agrava cuando los directivos “estrella”, en lugar de hacer prosperar el negocio, lo hacen quebrar. En ese momento las indemnizaciones y bonus a las que tendrían derecho los responsables hace rechinar los dientes.

Esto ha sido otra de las consecuencias del neoliberalismo implantado por sr. Bush. Una de las lecciones que se ha de aprender de esta crisis es la de fijar topes máximos a las remuneraciones e ingresos que pueda percibir una persona, llámese empresario, consejero, financiero o futbolista… . Y otra, acabar con los paraísos fiscales donde los delincuentes modernos, llámense narcotraficantes, mafias de la prostitución y defraudadores del fisco…, atesoran sus fortunas impunemente.