miércoles, 24 de junio de 2009

El periodismo ciudadano


El pasado 12 de junio, se celebraron en Irán las elecciones generales en donde la victoria fue de Mahmud Ahmadinejad. Pero, varios días después, el gobierno iraní ha admitido que en las elecciones se cometieron irregularidades en las votaciones. El descontento de los ciudadanos por los resultados se ha hecho escuchar a través de redes sociales, blogs y sobre todo en Twitter.


Tras varios días de revueltas, cientos de heridos y varios muertos, y a la vista, de que medio mundo miraba para ellos, se han dado cuenta de que no pueden controlar toda la información que sale de su país. Internet, nuevamente, ha hecho el milagro.


El sábado por la tarde un exiliado iraní advirtió que en la red social Facebook circulaba un vídeo en el que se veía cómo una manifestante iraní se desangraba en las calles de Teherán. Una imagen grabada con un teléfono móvil y colgada en Internet por los manifestantes fue el icono de la revuelta. El régimen oficial iraní no deja salir información.


Los periodistas independientes iraníes no pueden cubrir las manifestaciones. En realidad, allí no hay periodismo independiente. Los medios de comunicación son estatales y todo lo que se graba ha de pasar por la censura. El Gobierno ha retirado las acreditaciones a los periodistas de medios extranjeros para cubrir las noticias y reducido el ancho de banda para que no se difunda más material por Internet Toda la información independiente esta saliendo por medio de la Red.


Las redes sociales como Facebook o Twitter han servido como portavoz de los ciudadanos. Estos nuevos programas hechos con tenología T 2.0, permiten a cualquier ciudadano difundir mensajes e información. Este fenómeno esta haciendo que la “nueva” Internet esté dando una nueva dimensión a la política.


Y ha nacido un nuevo tipo de periodismo: el periodismo ciudadano. Este modelo de información, está tomando un papel muy importante en este proceso de elecciones en Irán; y es que los medios tradicionales han fracasado en su intento de transmitir lo que sucede en este país. Han sido los ciudadanos quienes han tomado los medios disponibles en Internet para informar sobre lo que está sucediendo desde una perspectiva muy personal, y las grandes empresas de comunicación han fracasado en su intento informativo.

lunes, 15 de junio de 2009

Resaca electoral

Sobre la ultima campaña de las elecciones europeas hay que destacar la dificultad que hubo para trasmitir los mensajes de campaña o, más bien, hacer que los mensajes lleguen a los ciudadanos. Parece que las elecciones europeas se votan en clave interna. Correspondería hablar de Europa, de lo que va a pasar en Europa, pero parece que no fue así, el PP se empañaba una vez y otra en sacar los temas domésticos, para motivar a su electorado.

Los socialistas hemos intentado dejar patentes las dos “visiones” que hay en la actualidad del “Mundo” y de “Europa”. Un mundo que prefiere resignación; entendimientos frente guerras preventivas; un nuevo reparto frente a la codicia de unos pocos; derechos civiles a sembrar miedo; luchar contra el cambio climático a negarlo; sanidad para todos frente a sanidad para unos pocos; protección social frente a capitalismo salvaje.

Tampoco nos es fácil explicar la dificultad que tiene adoptar medidas económicas como la austeridad en el gasto público y control de la economía, todo ello equilibrado con una protección social que evite que la clase trabajadora pague las consecuencias de la crisis.

Por otro lado, el PP intenta, una y otra vez, aumentar su apoyo electoral promoviendo mensajes nacionalistas anti-inmigrantes que movilizan a sectores de la clase humilde y que se sienten amenazados por el paro y por el dificil acceso a los servicios públicos, tanto en educación como sanidad. El PP incurre, en realidad, en planteamientos políticos que no son otra cosa que “proyectos nacional católicos” .

La paradoja de todo esto es que la crisis económica es producto de las políticas neoliberales que propugnan los partidos conservadores, que han sido los más beneficiados electoralmente. Es más, otros partidos gobernantes o en la oposición, de sensibilidades conservadoras y liberales, tampoco han respondido a la crisis con la intensidad que se requiere y, sin embargo, no han sido tan penalizados como lo han sido los partidos socialdemócratas en toda Europa.