El pasado 12 de junio, se celebraron en Irán las elecciones generales en donde la victoria fue de Mahmud Ahmadinejad. Pero, varios días después, el gobierno iraní ha admitido que en las elecciones se cometieron irregularidades en las votaciones. El descontento de los ciudadanos por los resultados se ha hecho escuchar a través de redes sociales, blogs y sobre todo en Twitter.
Tras varios días de revueltas, cientos de heridos y varios muertos, y a la vista, de que medio mundo miraba para ellos, se han dado cuenta de que no pueden controlar toda la información que sale de su país. Internet, nuevamente, ha hecho el milagro.
El sábado por la tarde un exiliado iraní advirtió que en la red social Facebook circulaba un vídeo en el que se veía cómo una manifestante iraní se desangraba en las calles de Teherán. Una imagen grabada con un teléfono móvil y colgada en Internet por los manifestantes fue el icono de la revuelta. El régimen oficial iraní no deja salir información.
Los periodistas independientes iraníes no pueden cubrir las manifestaciones. En realidad, allí no hay periodismo independiente. Los medios de comunicación son estatales y todo lo que se graba ha de pasar por la censura. El Gobierno ha retirado las acreditaciones a los periodistas de medios extranjeros para cubrir las noticias y reducido el ancho de banda para que no se difunda más material por Internet Toda la información independiente esta saliendo por medio de la Red.
Las redes sociales como Facebook o Twitter han servido como portavoz de los ciudadanos. Estos nuevos programas hechos con tenología T 2.0, permiten a cualquier ciudadano difundir mensajes e información. Este fenómeno esta haciendo que la “nueva” Internet esté dando una nueva dimensión a la política.
Y ha nacido un nuevo tipo de periodismo: el periodismo ciudadano. Este modelo de información, está tomando un papel muy importante en este proceso de elecciones en Irán; y es que los medios tradicionales han fracasado en su intento de transmitir lo que sucede en este país. Han sido los ciudadanos quienes han tomado los medios disponibles en Internet para informar sobre lo que está sucediendo desde una perspectiva muy personal, y las grandes empresas de comunicación han fracasado en su intento informativo.
