
En cuestiones políticas, no es lo mismo ser un rojo que un rojillo. Al menos para la Real Academia de la Lengua. La acepción de "Rojo" dice que, "en política", sería un "radical, revolucionario". Rojillo es, sin embargo, el que tiene "tendencias políticas más bien izquierdistas".
Estas definiciones han levantado algunas ampollas entre los que se manifiestan “rojos”. A caso nadie le gusta que etiqueten, pero si encima se le define de otra forma que dicha persona no esta de acuerdo, la cosa se calienta.
A mi me gusta mas definirme como progresista, si los consideramos como personas, solidarias, honradas, fraternales, que creen en la humanidad como fuerza de desarrollo y no en las guerras ni en la violencia, que hace de la igualdad su bandera y que para ellos cada ser humano es su hermano. Que, además, creen en el mundo como patria para todos y no un lugar de nacionalismos absurdos y trasnochados.