Ahora, varios dirigentes socialistas, entre ellos varios exministros de Zapatero, como Caamaño, Narbona, Rojo y López Aguilar, firman un manifiesto, que por cierto me parece poco concreto y sin propuestas reales, que refleja con toda crudeza el comentario que las elecciones municipales y autonómicas del 22 de mayo, y las generales del 20 de noviembre, las perdieron “en mayo de
Pero ninguno de los firmantes, miembros de varios gobiernos, del manifiesto abrió la boca estos últimos cuatro años. Ahora tras la derrota es cuando ve el error. No me parece muy sensato. O más bien puede parecer un intento de querer seguir en la cresta de la ola, sin más.
La autocrítica es muy saludable. Pero hay que asumir propios errores y recordar que a Zapatero, que es de los pocos socialistas, que ha hecho un reflexión serena, juiciosa, y con un profundo sentido de la autocrítica, el único que de verdad ha demostrado lo que le importaba España, sacrificando su futuro político, sus ambiciones personales por salvaguardar el futuro del país, no merece que se le culpabilice de esta manera.












