
En estos días, la nueva formación de la izquierda abertzale, Portu, presenta su solicitud para inscribirse en el registro de partidos políticos, hecho este que ha suscitado una gran de polémica. Pero hay un dato importante, y es que, por primera vez, los estatutos del nuevo partido, que son continuidad de la antigua e ilegalizada Batasuna, rechazan la violencia de ETA.
En España existe multitud de partidos de carácter nacionalista y otros de carácter independentista, puesto que la constitución así lo permite. El marco constitucional avala que se discuta y se debata sobre cualquier tema, pero sin utilizar la violencia. De hecho, la conocida ley de partidos promovida por el gobierno de Zp en la anterior legislatura lo dejó claro.
Aún así, algunos siguen aleccionando sobre la perversidad de la ley de partidos, la consideran como un cáncer de la democracia, pero hay que admitir que con esta ley Batasuna jamás se hubiera visto obligada a desligarse de la violencia etarra.
Por otro lado, se reprocha a dicha ley que haya dejado sin representación parlamentaria a cierto sector de la sociedad vasca. Afortunadamente, así es, porque se trata de quienes deseaban a la vez jugar a parlamentarios y a asesinos de sus adversarios políticos. Finalmente la ley les ha obligado a elegir entre ambos papeles y parece que prefieren ser parlamentarios.
Ahora todo está en manos de los jueces. Para evitar legalizar la izquierda abertzale habría que endurecer la ley de partidos, ya de por sí dura, y hacerlo pondría en peligro nuestra democracia, nos acercaríamos más a modelos vigentes en países de otros continentes en que las democracias solo admiten partidos políticos muy concretos. No creo que se nos permitiera dentro del marco jurídico europeo.
El País Vasco es una de la regiones de España de las que podemos sentirnos orgullosos, es la comunidad autónoma en la que la tasa de paro representa la mitad que la media nacional y en la que han sabido, en un momento muy concreto de su historia, convertir un viejo sistema productivo industrial cimentado en la siderurgia en una de los más prósperos basados en una economía diversificando desde una nuevo sector industrial de componentes industriales, con un turismo gastronómico y cultural que es la envidia de media Europa.
Y, a su vez, en el ámbito político han sabido crear un gobierno de coalición que es una solución a lo que muchas otras regiones demandan. En fin un ejemplo.