sábado, 1 de octubre de 2011

La educación es una de las claves

Actualmente, todos los partidos políticos europeos son constitucionalistas, admiten libertades públicas, la democracia, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, un régimen de protección social combinando la iniciativa privada con cierta intervención estatal. Por tanto, izquierda y derecha ya no se oponen de plano en ciertas cuestiones fundamentales. Tal vez por eso existe un debate latente que dice que la izquierda y la derecha son lo mismo, que no existen grandes diferencias programáticas entre partidos de uno y otro signo.

Y posiblemente en ciertas cuestiones como las anteriores y en política económica no haya grandes diferencias entre izquierda y derecha, al fin y al cabo el progreso está basado en crecimiento económico y la ciencia de la economía es la misma para todos, por eso se aplica recetas similares en todos los países occidentales.

Sin embargo, en el tema de educación sí hay una diferencia clara entre lo que es la izquierda y la derecha.

La izquierda ha sido siempre favorable a una educación ética, fundamentada en la racionalidad y no en las creencias religiosas. La derecha, por el contrario, opta por la educación familiar, que se basa, en general, en un adoctrinamiento de carácter religioso. La izquierda, sin poner en cuestión tal modelo educativo, considera que es una obligación del Estado formar ciudadanos críticos y libres, por lo que se inclina por completar la educación libremente elegida por las familias con una educación basada en la racionalidad científica, igual para todos e independiente de sus convicciones y creencias, y, sobretodo, gratuita.

Y Rajoy, como siempre, callado, no vaya a ser que se despierte el electorado de izquierda y vaya a las urnas el 20-N.