El gran problema es que nadie conoce a Rajoy, ni en su propio partido saben dar un perfil concreto de su candidato.
El diario británico The Guardian tacha a D.
Y cómo lo vamos a saber de una persona que ahora dice que va a cambiar la Ley Antitabaco porque la cree injusta. Pero, claro, si tan injusta era, podrían haberse opuesto en el debate de la ley y no hacer una defensa de la misma tan clara desde el Congreso de los Diputados. Y para comprobarlo está el diario de sesiones, en el que la intervención del ponente del PP no tiene desperdicio, si la comparamos con el discurso que mantienen ahora. En la votación de dicha ley, lejos de oponerse, o abstenerse, el PP votó a favor, de hecho la ley fue aprobada con 336 votos a favor, tres abstenciones y 5 en contra y ese resultado sólo es posible con el apoyo del PP.
Es tal el miedo que tiene el equipo de campaña del Partido Popular a que se descubran los verdaderos planes del Sr. Rajoy que han pedido el cierre de la cuenta en Twitter de su candidato, porque es un medio en el que se suele satirizar y sacar los puntos débiles los candidatos. Lo que, por otro lado, evidencia el poder de las redes y las campañas que se desarrollan a través de ellas y demuestra también cómo los diferentes comités de campaña hacen un seguimiento de todo lo que se cuece en ellas.