
La noticia: El 'discurso del odio' envenena la democracia. Los expertos avisan de los efectos devastadores del lenguaje político agresivo. (Diario Público (16/01/11)
La agresividad de la derecha no es nueva ni accidental. Siempre que no consigue alcanzar el poder, o lo pierde, reacciona con violencia, unas veces física, otras verbal y escrita y siempre extrema. Será porque la derecha no tiene programa ni capacidad para seducir a los posibles votantes.
Aunque el PP, o una parte importante de él, está detrás de la promoción del odio. No le importa la forma de llegar al gobierno, al precio que sea, aún a costa de destruir la convivencia pacífica entre distintos sectores ideológicos de la población. Estoy seguro que hay gente en el PP que discrepa con esta táctica, pero no se les oye protestar.
Y todo esto se traduce en abusos en todos los ámbitos y la falta de sentido común en lo laboral y en lo cotidiano son los que al final hacen que tengamos que regular casi todo en esta sociedad
